El Palacio del Vacío de Thomas Merton

«Esta puerta es la entrada al Palacio del Vacío. Es la puerta de Dios. Es nuestro mismo yo, el yo verdadero llamado por Dios a una unión perfecta con Él. Y cruzamos secretamente esta puerta al responder a la llamada de salvación: “Ven conmigo al Palacio del Vacío donde la miríada de cosas son una”» (James Finley).

En el núcleo de la búsqueda espiritual se esconde siempre la pregunta: «¿Quién soy yo?». James Finley recoge el mensaje esencial de Thomas Merton (1915-1968) en esta obra ya clásica donde se hace eco de la enseñanza de Merton para discernir los mecanismos engañosos del falso yo y las posibilidades de plenitud que laten en el corazón mismo de nuestro verdadero yo.

«La paradoja de Merton, y la del solitario solidario, consiste en que al retirarse del mundo, redescubre el corazón del mundo. En ese nolugar en el ápice del alma no hay separación entre uno mismo, los semejantes y Dios. La soledad no es, en consecuencia, un repudio de la sociedad, pues, para Merton, a lo que el solitario renuncia no es a su unión con los semejantes sino a las ficciones engañosas y a los símbolos equívocos que usualmente sustituyen la auténtica cohesión social» (Tomado de la «Nota preliminar», por Fernando Beltrán Llavador).

JAMES FINLEY es psicólogo clínico en California y dirige retiros espirituales en Estados Unidos, Canadá y Europa, compartiendo con hombres y mujeres de diversas tradiciones modos de cultivar la contemplación en la vida diaria: http://contemplativeway.org.

JamesFinley fue estudiante de Thomas Merton durante cinco años, cuando este era maestro de novicios.